Existe placer después del orgasmo

Existe la creencia social de que cuando llegamos a la meta, al orgasmo, está todo hecho (no siempre es lo más importante a veces, el camino es más importante, pero de eso ya hablaremos otro día), ya sea en la masturbación o los encuentros sexuales, cuando hay clímax parece que ya está todo hecho y podemos dejar descansar a nuestros genitales o punto erógenos. No sé qué pensaréis vosotros, pero a mí este esquema se me queda un poco corto.

Es cierto que tras correrme normalmente necesito que baje, y mucho, la intensidad de las caricias o tocamientos sobre el clítoris, pezones, etc pero la verdad es, que lo que más me gusta, no es que dejen de tocarme inmediatamente, si no que la estimulación pase a otra fase totalmente diferente.

Cuando soy yo la que me masturbo, normalmente, tras la fase del clímax, me gusta dejar mi mano apoyada sobre la vulva, rodeándola y cubriéndola. Es realmente agradable seguir siento cierto calor y protección, además de notar las contracciones y descargas que han sigue experimentando mi coño, incluso creo que es mucho más agradable cuando estas contracciones suceden contra mi mano.

Sé que es complicado esperar que tu pareja sexual acierte a darte el contacto justo en este momento tan delicado, ya que es fácil pasarse de intensidad y que acabe siendo desagradable, pero tampoco me parece muy diferente del resto de gustos. Lo importante, como siempre, es la comunicación, igual que le dices cuando quieres que te la meta más fuerte o te toque más rápido, indícale también cómo quieres que sea el contacto tras tu último orgasmo.

Además de lo que quieres que te hagan en el coño, también deberías pedir qué quieres que te hagan en el resto del cuerpo. Durante los 10-30 minutos posteriores al clímax tus genitales se van vaciando de sangre y tensión y repartiéndose por tu cuerpo, por lo que ayudar a esta descongestión con caricias puede ser realmente agradable.

Aunque como estoy hablando en primera persona lo esté haciendo en femenino, es algo que también les pasa a los hombres. Hay quien prefiere que una vez haya salido toda la leche mejor dejes los frotamientos peneales o de los testículos, otros sienten sensaciones muy agradables si se las sigues chupando aun cuando se han corrido, otros no soportan la estimulación genital después de correrse, pero sí que sigas jugando con su culo…. Como para todo, cada persona es un mundo. Pregúntale a tu compañero qué prefiere en cada momento y sigue ofreciéndole placer incluso después del orgasmo, y aprovecha para preguntarle cuál es la mejor manera de pasar su periodo refractario, que es otra de las cosas que a las mujeres nos cuesta gestionar, sólo es cuestión de información.

Y vosotr@s, ¿cómo os lo montáis después de correros? ¿alargáis las estimulaciones o cortáis en seco? ¿os habíais planteado alguna vez que el orgasmo no es el final del camino en lo que al placer se refiere? ¿tenéis alguna preferencia que nos queráis contar? Seguro que sí, podéis hacerlo en los comentarios de este post o en sexoyloquesurjablog@gmail.com.

Azalí Macías

Imagen: https://culturacolectiva.com/historia/7-simbolos-de-la-sexualidad-femenina-a-traves-de-la-historia/

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