Pelillos a lamer

Amig@s guarreras, hoy os vengo a hablar de los pelos en el cuerpo y la importancia tan extraña que se nos obliga a darle en el terreno sexual.

Ante todo quiero decir que yo antes tenía cierta fijación o predilección por algunos tipos de depilados íntimos que me parecían más atractivos o suculentos, y precisamente por haber pasado por esa etapa y haberla superado, es por lo que puedo traeros este artículo sabiendo de lo que hablo.

En estos tiempos que corren, el bello en el cuerpo está muy mal visto y es la sociedad con sus estúpidos prejuicios la que nos hace creer esta mierda. La sociedad y los medios, que con su publicidad agresiva nos mete en la cabeza que por ejemplo, ir a la piscina sin haberse depilado es casi un sacrilegio.

Según nos han dicho, no depilarse es ser un guarro o un descuidado, no hay otra opción. No hay puerta abierta a que simplemente te la sude tener pelos o no quieras ser esclavo de tener que quitártelos cada vez que te crecen. Es ser un guarro y un asqueroso. Pero ojo, es muy curioso, porque no todos lo somos si no nos depilamos, los hombres tenemos excusa porque un poquito de pelo nos hace más machotes, pero en cambio la mujer sufre toda la presión y si no se depila….le llueven las críticas. Esto es una mierda machista que arrastramos y en la que tristemente participamos tanto hombres como mujeres.

He oído a hombres y a mujeres llamar guarra a alguna fémina por no llevar depilados los sobacos o las piernas pero jamás he visto decirlo de un hombre y eso es penoso.

Corre por ahí el bulo de que ir depilado es más higiénico, pero eso en realidad no es cierto. Es más cómodo, eso puede ser, ya que por ejemplo puede que accedas mejor a la zona que sea y la limpies más fácil o que la seques con más facilidad y evites que quede húmeda, pero la comodidad no implica higiene. Si la persona se cuida y se higieniza como debe, el pelo importa poco. De hecho, hay muchas veces que el pelo nos protege y nos evita problemas, para muestra las pestañas, que su única función es proteger al ojo.

Un gran problema en este tema es que hemos perdido el norte y hemos dejado de ver la realidad. Todos y cada uno de nosotros tenemos pelos, en mayor o menor medida y tenemos que aceptarnos así, tal y como somos. Cada uno que gestione sus pelos como quiera, pero tenemos que entender que porque yo vaya depilado no tengo ningún derecho a exigir lo mismo y es muy triste que algunas veces, simplemente por un detalle como el pelo, nos deje de parecer atractiv@ alguien. He oído en más de una ocasión «me gusta mucho, pero es que tiene demasiado pelo» y me parece algo lamentable. Pensad en profundidad de dónde os viene esa adversion al pelo, ¿es algo que tienes desde siempre? ¿O las presiones sociales te han obligado a pensar así?.

Pensad en esto, (voy a generalizar, habrá excepciones claro) normalmente los  calvos no atraen tanto como los que tienen pelazo, pero en cambio un tío con mucho pelo en el pecho o en los bajos tiene menos tirón que un hombre depiladito. ¿Por que? Si en ambos casos hablamos de pelo. Por la presión social.

Dicho esto e animandoos a que reflexionéis, quiero deciros una última cosa, un coño es un coño siempre y una polla es una polla siempre, con o sin pelo. Sabe a lo mismo, huele a lo mismo y proporciona el mismo placer. Puede atraerte más de forma irracional con una estética o con otra, pero os invito a que cuando tengáis ciertas filias y/o fobias en este terreno, os paréis a pensar si son cosas vuestras innatas o si son mierdas que tenéis en la cabeza por la presión social. Si es lo primero, buscad lo que os guste y disfrutarlo a tope, no se os puede decir nada más, pero si es lo segundo….dadle una vueltecita, porque algo estáis haciendo mal.

Liberaos y olvidaros de los pelos, que donde hay pelo hay alegría joder y no dejéis escapar a alguien que os ponga cachondo solo porque tenga pelos en los sobacos o en las piernas, que no se folla con los pelos joder, se folla con las personas. 

 

Juanma Vázquez

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