Entrevista a Pamela Palenciano

Estamos acostumbrad@s a escuchar a Pamela Palenciano hablando sobre violencia machista, desigualdad y patriarcado, pero en esta ocasión nos ha concedido el lujo de escucharla/leerla hablando sobre sexualidad y embarazo, y es igual de interesante y de impactante que su monólogo “No solo duelen los golpes”.

¿A que altura del embarazo la situación influye en la vida sexual?

Yo he tenido sólo un embarazo. Mi embarazo fue muy deseado y muy buscado, nos quedamos embarazados en menos de un año.

Yo soy madre de Lía, mi hija de corazón, a la que estoy cuidando desde los dos años. Cuando mi hija cumplió unos siete años, le dije a Iván que Lía me había hecho sentir algo que yo no me esperaba, porque yo siempre había dicho que nunca iba a ser madre biológica, pero me despertó el deseo de querer conocer esa etapa del embarazo.

Mi embarazo fue muy deseado, muy abierto, muy currado previamente, por lo que a nivel sexual no tuve nunca una influencia de algo negativo. Nada como lo que dicen: es que estás embarazada y entonces no puede relaciones sexuales coitales porque como está la criatura ahí el pene le da en la cabeza… yo no tuve esa sensación nunca.

En la mía no, pero sé de otras mujeres que han pasado momentos muy difíciles, hasta el punto de pensar que el embarazo es una enfermedad y no han tenido relaciones sexuales de ningún tipo durante el embarazo y la cuarenta, pero en mi caso, no he tenido ningún problema.

¿Es una cuestión física, psicológica o emocional?

Yo creo que es una cuestión física, psicológica, emocional y hormonal, es todo para mí. El embarazo me movió todo, lo psicológico, lo emocional, lo físico, lo hormonal. Me vi más guapa que nunca, me vi más sexy que nunca, me encantaban mis uñas, mi pelo que se me puso super bonito y sedoso, la piel… yo disfruté mucho de mi embarazo, aunque sé que no es lo común. Mi parto fue una mierda, pero mi embarazo fue la hostia, y me encantó toda la etapa. No tuve nauseas, no recuerdo malestar, de dolores… al revés, recuerdo todo como muy positivo y muy bonito

¿Cómo influyen los cambios hormonales en la libido? ¿y los físicos?

A mí la libido me subió mogollón. Yo soy muy monógama y muy fiel con mi pareja, no me atraen todos los cuerpos y todos los seres a nivel sexual, aunque sí que veo a todo el mundo muy guapo y muy atrayente, pero a mi pareja cuando lo veía me ponía como una moto siempre. Tuve orgasmos increíbles durante mi embarazo.

Me gustó mucho sentir esa libido, porque además tenía la oxitocina hasta arriba y tenía una sensación de amor en el cuerpo brutal y super bonita. Me influyó mucho y me encantó. Me volvería a quedar embarazada, pero como no quiero seguir criando porque ya tengo bastante no lo hago, pero la verdad es que fue la hostia.

¿Crees que hay suficiente información sobre este tema?

No. Hay muy poca información sobre este tema, hay mucho tabú sobre el embarazo y la sexualidad y con el parto. Hay mucha información oculta todavía, yo siento que hay mucho poder. Yo recuerdo mucho poder en mí. Recuerdo poder en muchas cosas, poder de creatividad, de pensamiento; yo tuve ideas y razonamientos de entendimiento del mundo que JODER ¡qué lucidez te da estar embarazada!

Creo que hay muy poca información, y la poca que hay la manejan mucho en el primer mundo. En otros países las mujeres no manejan el poder de la información, sí manejan la información, pero no el poder. Son mujeres que son de comunidades y pueblos: las parteras, las matronas, que manejan una información muy potente pero no saben cómo poder trasladarla al mundo porque no tienen el acceso al poder.

A mí quien me apoyó muchísimo fue María Llopis que es todo un referente. Escribió un libro sobre maternidades subversivas, habla mucho sobre el sexo y el embarazo o el porno y el embarazo. Somos amigas, es un amor de mujer y me ayudó mucho, de hecho, fue mi doula: me acompañó durante cuatro sesiones antes de parir y me ayudó mucho, de verdad.

¿La información que has encontrado ha sido a través de amigas y familiares?

Fue a través de amigas, y de amigas que yo considero familia. Como mi amiga Sandra que es una doula maravillosa, que hace acompañamiento a mujeres en el parto y en el postparto. Ella me pasó mucha información, a través de ella llegué a María Llopis.

Siempre lo que he conocido ha sido a través de amigas, también es verdad que yo tengo amigas muy feministas, amigas muy conscientes del mundo y muy abiertas. Al final es una información que manejan y la pueden compartir. Es cierto que en mi familia de origen no había esta información, mi madre flipó cuando la conté todo esto.

Mi madre me pasó información desde su conocimiento, de lo que había pasado con sus dos embarazos (el mío y el de mi hermana). Mi madre me transmitió también mucha paz y sosiego. Me ayudó a entender lo que me estaba pasando, qué me podía pasar. Trabajé mucho el tema de si la genética influía en si iba a tener un parto rápido. Hablé mucho con mi madre, de sus experiencias y de embarazos en los que ella había acompañado.

A mí me gustó mucho la experiencia. Ahora hablo más de crianza que de embarazo, porque al final con las criaturas te enredas. Pero recuerdo mi embarazo como una etapa muy bonita. Me reí mucho. Me gustó esa lucidez y ese cambio hormonal en mí, pero sé que eso no es lo común, que también hay vivencias de embarazos terribles, de angustia, de dolor, de asco, de cansancio, también conozco esas malas experiencias lamentablemente.

¿Hay alguna ventaja sexual en el embarazo?

La ventaja sexual en el embarazo es que no usas condón. Aunque como soy monógama y sé cómo estamos mi pareja y ya no usamos condón. Sé de otras personas que van a tener relaciones con gente que no conocen y se ponen el condón.

Yo recuerdo, que, aunque con el preservativo también se disfruta, esa sensación de no tener que parar en ningún momento, que me gustó mucho.

Por otro lado, me recomendaron hacer ejercicios los días antes del trabajo de parto. Mi ginecóloga te aconsejaba tener relaciones sexuales para ayudar a la dilatación y al movimiento pélvico. Así que dices, me lo recomiendan voy con todo y me lo pongo de tarea. Sí, fue para mí una ventaja.

Además, yo sentía un placer que disfrutaba mucho, por las hormonas o por lo que fuera. Eso es una ventaja, sentir el orgasmo en tres dimensiones, me moló mucho.

¿Qué te hizo falta que te contaran y que nadie lo hizo?

Me contaron muchas cosas, tuve información de todos los lados… pero a mí me hubiera gustado más que me hubieran remarcado lo de seguir mi intuición, sobre todo en el parto, que cuando yo dije hasta aquí fuera hasta aquí, por más que la ginecóloga, una doula o mi propia pareja y mi propia madre me dijeran: vamos a intentar tal cosa…

En el momento del parto, como estás ahí que te duele…. No, en ese momento si ella dice que puede seguir sigue y si ella te dice que quiere la cesárea es por algo. Hay que confiar más en las mujeres en ese momento, porque no estamos exagerando, porque cada una sabe sus límites y eso me faltó. Me lo contaron, pero me faltó que me lo remarcaran más. Yo ahora miro hacia atrás y pienso: si hubiera hecho caso a mi intuición me hubiera ahorrado mucho sufrimiento en las muchas horas que tuve de parto.

Yo tuve una época en la que quería hacerme doula, aunque lo he ido dejando porque sigo con el teatro. Las que hemos parido, tenemos que estudiar y revisarnos algunas cosas porque tenemos mucha capacidad de acompañar a otras porque ya has pasado por ahí. Al final, el ser experta en algo es tener experiencia, y cuando la has tenido puedes hablar de eso.

¿Qué le contarías a alguien que se acaba de quedar embarazada?

Depende de cómo se haya quedado embarazada, porque no le puedo decir lo mismo a una tía que lo ha buscado mucho y que es un embarazo súper deseado que a alguien que se ha quedado y no quería, son cosas muy distintas, porque no sé si se lo van a vivir igual. Puede ser que sí, que luego la cosa fluye y piensas: no quería, pero ¡qué pasada!

Yo les diría lo de seguir su intuición, que se dejaran llevar por esas cosas que son muy instintivas. Hay un instinto ahí que a mí se me asemeja con lo animal, con lo primario. Algo que te dice muchas cosas, al final es la intuición que tú manejas cuando no estás embarazada también. Esa intuición humana, en el embarazo a las mujeres se nos sube el volumen y es muy fuerte. Por eso yo le diría: hazle caso a tu intuición y disfruta todo lo que puedas y vívetelo cómo quieras. Si te lo quieres vivir mal de puta madre, si quieres vivir 9 meses en la queja, en el sufrimiento y en el dolor de puta madre. Es muy legítimo. Tampoco te estoy hablando de un embarazo happy happy para todas. Cada una que se lo viva como quiera y como pueda, porque hay muchas complicaciones en los embarazos también, muchas vivencias jodidas.

No hay tanto poder, cuando te dicen: el poder está en ti, vívetelo bien, y hay veces que tienes que decir: lo estoy intentando y no puedo. No está todo el poder en mí, hay un contexto y unas circunstancias, hay una experiencia que no puedo vivir de otra manera.

No te estoy diciendo con todas mis respuestas que haya que tener un embarazo happy happy. Así fue el que yo me viví y me gusta hablar de mi experiencia porque sé que tampoco hay muchas referencias positivas sobre esto, pero sé que hay otras experiencias que son terribles y no se puede vivir bien.

Por eso, a cada mujer que se quede embarazada yo tendría algo que decirle en su singularidad. No les podría decir a todas lo mismo. Yo puedo contarles mi experiencia, pero se lo contaré diferente a unas que a otras para no influir, porque yo me acuerdo que estando embarazada todas las que lo habían estado tendían a contarme sus partos y sus embarazos y yo decía: no es momento de escuchar tanta información, porque te satura, te influye, te comes la cabeza después…

Después del parto, ¿qué consecuencias has tenido? Físicas, emocionales, psicológicas, médicas.

Yo tuve un parto muy chungo y fue lo que me trajo consecuencias, no mi embarazo. Hay mujeres que tienen un embarazo malísimo, pero luego un parto estupendo, pero a mí me pasó al revés.

Tuve un parto muy malo porque la que fue mi ginecóloga que era amiga mía; hoy tengo nula relación con ella porque me dolió mucho que no me haya pedido perdón y haya reconocido que la ha cagado, no sólo conmigo, también con otras mujeres, llevándonos al límite, porque era muy de la idea del parto natural. Yo estoy de acuerdo con ese tipo de parto.

Creo que hay cesáreas innecesarias, creo que la cesárea se inventó para una rapidez de los hombres, hay posturas del parto que se hicieron para el disfrute de los médicos, sobre todo médicos hombres… pero, creo que también la cesárea se inventó por algo, también hay mujeres que se han muerto en el parto natural, o sus criaturas.

Mi parto fue muy largo, de muchas horas. Yo estaba muy cansada, no pude sostenerme de pie. El trabajo de parto es mucho para una persona. En mi singularidad, que me vivo las cosas muy intensas y le pongo mucho ahínco a cada emoción, es como que hubiera vivido el doble. Mi parto se llevó al límite, mi hijo se cagó dentro cuando llevaba 24 de parto; la pediatra dijo que no podíamos esperar mucho a que mi hijo naciera porque era peligroso, porque había meconio en la bolsa; pero la ginecóloga que me atendió no quería cesárea, decía que siguiéramos y mi hijo nació 4 horas después.

Al final ella se asustó porque ya eran muchas horas, yo ya estaba dilatada de 10 cm, pero el niño estaba atascado y por más que yo empujara no salía. Al final fue una cesárea de urgencia y fea, todo con mucha prisa, un silencio en la sala raro, me tuvieron que dormir porque yo sentía… hay muchos interrogantes que tengo que nadie me ha explicado, tan solo un médico de El Salvador me hizo una hipótesis de lo que podía haber pasado.

Reconozco que mi hijo y yo estuvimos muy cerca de la muerte. Reconozco que sufrí violencia obstétrica en los momentos más vulnerables de mi vida. Recuerdo parir en la postura que no quería parir, que era tumbada, pero no podía estar de pie por el cansancio. Cuando empujaba mi ginecóloga me gritó, supongo que, porque estaba nerviosa, pero yo le dije que, aunque había ido a preparación al parto y sabía lo que me pedía no podía por el agotamiento.

Después de ESE parto he tenido consecuencias muy duras en mi vida. A nivel físico, volví a tener problemas de vaginismo un tiempo que ya había superado después de la violación de mi ex durante tantos años. Tuve muchos sueños, pesadillas. Tuve mucha ansiedad. Crecieron en mí miedos, porque fue muy dura la experiencia. Desarrollé muchos sentimientos de culpa, de porqué no puede pararlo antes de llegar al límite de las cosas. Ha tenido consecuencias para mí muy jodidas.

Hoy en día estoy mejor porque he hecho muchas terapias para poder entender porqué me pasó esto, porqué mi hijo decidió venir así al mundo, porqué yo decidí parir así. Trato de entenderlo como he entendido porqué me enamoré de un maltratador con 12 años. Pero me jode porque me pilló adulta, feminista, supuestamente más autónoma y vuelvo a tener una experiencia de violencia que no puedo parar. Al final tienes que decir, no soy omnipotente y tengo que vivir lo que me corresponde a mi modo. Pero tengo una sensación de injusticia con mi parto porque no me gustó que fuera así, sobre todo porque no me lo esperaba.

Con un médico hombre esperas frases estereotipadas. Pero, de repente, ver que alguien en quien has confiado 9 meses, con un acompañamiento super bonito que me hizo durante mi embarazo, con una relación muy íntima, ves que está todo el parto con el Whatsapp, diciéndome tú puedes tú puedes tú puedes, pero no me explicó porque era tan largo, qué iba a pasar…. Y en el momento más jodido para mí se pone a gritarme que lo estoy haciendo mal. Eso no es acompañar a alguien en un momento tan vulnerable como el parto. Por eso tuve secuelas muy jodidas, porque al tener tanta conciencia, también hay más conciencia de las secuelas.

Mi madre vivió conmigo violencia obstétrica. Tenía 17 años y estaba en un hospital de monjas, y la monja la llamó puta mientras estaba dilatando, además mi madre estaba sola mientras paría, porque no dejaban entrar a nadie. Yo estuve acompañada por mi amiga Andrea que me salvó y me ayudó mucho, mi pareja y mi doula que era una mujer chamana maravillosa.

Se pueden tener consecuencias muy graves si no se acompaña en ese momento tan vulnerable de una mujer, porque es un momento muy bonito pero muy difícil. Es una simbiosis con la muerte y la vida, además es una simbiosis real porque hay mujeres y criaturas que se han muerto durante este momento y no es por gusto.

¿Crees que tu vida sexual será igual ahora que tienes un@ hij@?

Mi vida sexual, después de haber explorado la maravilla del embarazo ha cambiado también a mejor. Aunque tuve la consecuencia del vaginismo, volví a tener miedo a la sexualidad y a que mi vagina se cerrara como se cerraba mi deseo, pero una vez que lo he ido superando he crecido mucho. He explorado un conocimiento introspectivo tan fuerte, tan lindo, tan bonito que ya no soy la misma porque mi sexualidad no es la misma.

Para mí sí que el embarazo fue una experiencia de mi sexualidad. Esto es un tema muy tabú porque parece que el embarazo va a parte de la sexualidad, pero, yo sentí un placer amamantando a mi hijo brutal. Alguien puede decir que es incesto, pero no lo es. La erótica es una cosa y el placer sexual va en otra línea. No hay erótica de que vaya a tener sexo con mi hijo si no que he sentido placer dándole de mamar a mi hijo durante un año y medio, de hecho, para mí fue terrible tener que quitarle la teta, yo disfrutaba porque él disfrutaba y porque yo veía que le calmaba un montón de cosas solo con la teta.

No se habla de que el embarazo es una experiencia de la sexualidad de las mujeres, y que la sexualidad no va a ser la misma, porque la experiencia de atraviesa el cuerpo. Si hay consciencia a la hora de atravesar toda esta etapa, tú ya después no eres la misma. A mí no me ha servido para mal, aunque mis consecuencias del parto fueran terribles, una vez que las he superado ha sido para mejor. Porque me conozco mucho más y porque he atravesado momentos muy intensos. Además, en mi caso con mi compañero de mi vida, que estuvo muy cerca de todo y nos ha posibilitado una apertura también mayor a muchas cosas.

También sé que la mayoría de otras experiencias son mujeres que después del parto ya no viven el sexo igual. Sé que hay una mayoría de mujeres que renuncian al sexo después del parto, porque hay una historia ancestral en todo esto.

Azalí Macías

Imagen: http://www.huffingtonpost.es

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